By/Por Juan Rodríguez Flores, Editor Ejecutivo de LWR
Desde antes que diera comienzo la ceremonia oficial de la 84 entrega del Oscar ya se había comentado, a nivel local e internacional, algunas de las sorpresas ocurridas durante el proceso de nominación a los premios.
Una de las más grandes fue la de saber que Steven Spielberg y su película “The Adventures of Tin Tin” había
quedado fuera de la categoría de “Mejor Cinta de Animación” privilegiando en su lugar a tres películas con menor nivel artístico, audacia técnica, creatividad y valores de producción.
Otra sorpresa que genero bastante controversia estuvo vinculada a la cinta “J. Hoover” ya que ni su protagonista principal, Leonardo DiCaprio, ni su director Clint Eastwood, pudieron mantenerse dentro de la competencia.
Pero la mayor sorpresa de todos se produjo al darse a conocerá que una película francesa, distribuida en
Estados Unidos por The Weinstain Company, filmada en blanco y negro, sin sonido, realizada con un bajo presupuesto y artistas desconocidos por el público estadounidense, termino convirtiéndose en la principal aspirante al Oscar correspondiente al 2012 al recibir 10 nominaciones.
Una más: de manera inesperada el cineasta neoyorkino Martin Scorsese volvió a capturar la atención de los integrantes de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas de Hollywood con “Hugo”, un filme en cuya historia se evoca al mítico realizador francés George Melies, creador de las primeras fantasías vistas en el cine hacia finales del siglo XIX.
Con “Hugo”, Martin Scorsese logro con 11 nominaciones superar las 10 conseguidas por “The Artist”
Muy diferentes entre sí “Hugo“ y “The Artist” comparten la pasión que sus directores sienten por la magia del cine (en cualquier idioma que se produzca).
Al final de la noche quedo revelado cuál de las dos películas termino convertida en la gran triunfadora de la fiesta de los premios Oscar


