By/Por Juan Rodriguez Flores, Editor Ejecutivo LWR
Cohen se encuentra en la península ibérica para recoger, el viernes de esta misma semana, el premio Principe de Asturias de las Letras, galardón que le fue conferido por la vasta obra poética que ha creado a lo largo de toda su vida, mucha de la cuál, como es conocido por todos sus admiradores, terminó siendo transformada en canciones de insólita belleza literaria y musical. Cuando alguien suele preguntarle a Cohen acerca de “la intima relación que existe entre su poesía y la música” el responde, con una enigmática sonrisa en los labios, que cuando escribe “la letra del poema y la música surgen de manera simultánea. A veces, un acorde sugiere una frase y a veces una frase lleva dentro su propia música”. Mientras llega el momento en el que pondrán en sus manos el valioso reconocimiento del que será objeto por parte de los academicos españoles, algo de lo cuál se siente particularmente orgulloso, Leonard Cohen reconoce como propios los reclamos de quienes están participando en las movilizaciones de los indignados: “Todos tenemos un amigo que ha perdido su trabajo y sufre por la crísis económica, y eso no podemos ignorarlo. Debemos procurar, en tiempos dificiles, no alejarnos del pensamiento crítico y la sensibilidad humana. La cultura es un reducto que debemos proteger con todo el corazón, por eso admiro a quienes salen a las calles y denuncian los abusos de quienes manejan la economía mundial”. En referencia al método de creación que sigue en cada nuevo poema que va surgiendo de su pluma, Leonard Cohen dijo a un grupo de reporteros que era “algo muy lento”, y agregó:”no es como un menu de restaurante, en el que uno selecciona ordenadamente lo que va a comer. Yo trabajo con una serie de ideas desordenadas, igual que si estuviera en tinieblas. Frente a cada página en blanco me siento como un principiante. Lucho en solitario contra mis propias limitaciones y debilidades y no tengo ningun control sobre ellas”. Cuestionado sobre el largo silencio que ha mantenido sobre el par de novelas que publicó en los 60′s, las cuales practicamente desaparecieron del panorama editorial, Leonard Cohen explicó que era mejor dejarlas asi: “no fueron muy afortunadas, hay tanta buena literatura y tan poco tiempo de vida que soy incapaz de recomendarlas a nadie, hoy, por ejemplo, prefiero pensar con agradecimiento en el premio Principe de Asturias de las Letras antes que en mis libros”. |





